Tuesday, 30 October 2012


Las relaciones humanas


El ser humano es un ser social. Requerimos inevitablemente de estar en relación con otras personas para poder subsistir, y a partir de esa relación con otras personas creamos muchas civilizaciones, culturas, construyendo edificios, esculturas, monumentos, ciudades y pueblos. El desarrollo humano es posible principalmente por nuestra avanzada capacidad de convivir, comunicarnos y relacionarnos con otros, esto nos permite trasmitir conocimiento y abre paso a la creación de deportes, artes y ciencias. Pero hay veces que la presencia de los demás no es tan deseada como a uno le gustaría, ¿Qué hay de lo estresantes que pueden ser las personas?, ¿Qué clase de molestias pueden causarnos y por qué? 



La libertad

Todos hemos escuchado alguna vez la expresión “Tu libertad termina cuando empieza la del otro” y no existe un mejor ejemplo para demostrar la capacidad de los demás de cortar nuestra libertad y limitarnos. Y qué quiero referirme a esto. No puedo ir a la calle que está enfrente de mi casa e iniciar una fogata, por mucho que quiera, habrá alguien (alguien no tan loco) que me detenga. Y no importa todo lo que yo quiera encender esa fogata, pues si esta el otro presente no podre hacerlo. Este es un ejemplo muy simple, pero puede aplicarse a prácticamente cualquier cosa, tan solo utilicé la imaginación para pensar en todas las cosas que una persona podría hacer si no hubiese alguien que nos detuviera. La libertad es un valor universal, y obviamente a nadie le gusta que le reduzcan su libertad, pero tenemos que hacerlo para poder vivir en armonía. Debemos  ceder parte de nuestra libertad para un bien mayor. 



¿Yo o lo justo?

La segunda razón de la que hablare es la justicia, que se parece mucho a la libertad en cuanto a la forma en que es cortada. Como explica Platón en su cuarto libro de “La república”: queramos o no admitirlo, y aunque suene un poco egoísta, todo mundo prefiere la injusticia en su favor que la justicia. Por ejemplo, si hubiese un árbol afuera de mi casa justo en medio del jardín de mi vecino y el mío, y este árbol diera solo 2 manzanas lo más razonable sería que cada uno de nosotros se quedara con una manzana. (Eso sería lo justo). Pero por qué me conformaría con una manzana, yo quiero ambas, es decir, quiero ser injusto, entonces ¿por qué ser justo? ¿Por miedo? ¿El miedo a que no solo no obtenga las 2 manzanas, sino que me quede sin ninguna? Lo que nos motiva a ser justos es el miedo a que los demás no sean injustos, al igual que la libertad, la sociedad nos dice, no podrás tu ser injusto, del mismo modo yo no seré injusto. Ambos cedemos nuestros deseos de injusticia para evitar que los demás nos sean injustos. Siendo que todos preferiríamos quedarnos con ambas manzanas decidimos darle una al vecino con la esperanza que la próxima vez que el árbol de 2 manzanas, el vecino nos dé una.


Competencia…. (Y no de carreras)

Y esta es la parte más estresante, a mi parecer de los demás. Si bien, uno pude abstenerse de encender una fogata en medio de la calle (de hecho muchos no se dan cuenta de lo que tienen que reprimir por vivir rodeado de los demás) o puede quedarse sin sus dos manzanas fingiendo que lo hace por principios es más difícil ignorar la competencia que nos generan los demás.
Todos sabemos que los recursos del planeta son limitados. No existe suficiente cantidad de todo para que todos lo tengan, la justicia completa es imposible, menos aun existe una cantidad completa para que todos tengan lo que quieren, la ambición humana es ilimitada y el planeta no podría con eso. Entonces no hay forma de que todos tengamos lo que queremos y es por culpa de los demás. El mundo es competitivo, eso es algo inevitable,  si no existieran los demás yo podría ir en cualquier momento al bosque a recoger una manzana de un árbol porque tengo hambre, pero el hecho de que los demás existan implica que alguien puede llegar antes que yo y tomarla, entonces uno siente la presión de no poder tener todo lo que quiere. Los demás nos representan una amenaza, tenemos que actuar si no queremos morir, porque alguien que no es suficientemente competente para poder ganar la manzana, morirá de hambre. 



¿En verdad tengo el contro?


Por último, y tal vez una característica un poco más difícil de explicar es que los otros acaban con nuestro sentido de control. A las personas nos gusta controlar las cosas, nos atrae el poder, el sentir la supremacía sobre los objetos. Pero no es el caso con los otros. Cada individuo tiene sus propias opiniones, metas, deseos, gustos, esto implica que harán diferentes actividades con diferentes objetivos, es decir, uno no puede imponerles a los demás la voluntad propia. Uno no pude controlarlos. Claro  que nos gustaría, pero no es así, y el mejor ejemplo es la historia. Siempre ha habido personas que tratan de controlar a los demás, sea por medio de la persuasión o de la fuerza, pero nunca se puede mantener ese poder. Y esa es la ultima razón por la que los demás despiertan en nosotros sentimientos negativos (Aunque puede haber más). No podemos imponerles la voluntad propia.
Pero no todo son torturas y dolores… Hay algo que los demás nos enriquecen que va mucho más profundo que la construcción de ciudades y que inventen cosas divertidas que podemos usar. Los demás logran hacernos algo que no es posible de ningún otro modo más que conviviendo. Nos hacen darnos cuenta de nuestra identidad. Sin el contacto con otros, los seres humanos no podríamos compararnos, y por ende no sabríamos como somos, y es tanto física como psicológicamente. Uno se da cuenta de sus virtudes y de sus defectos por medio de la relación con los demás. La existencia propia solo se entiende a partir de lo que no soy yo. Visto desde este punto, los demás no son tan malos...


Wednesday, 26 September 2012


El amor
El amor siempre ha existido desde que el hombre tiene uso de razón y nos podremos dar cuenta que las personas siempre han tenido algo que amar. Existe el amor de una hacia otra persona, como a un amigo, pariente, a sí mismo, y también hacia otras cosas, como animales y cosas materiales.  Pero en sí, ¿qué es el amor? Y al analizarlo nos podemos percatar de que el amor trata varios temas de la filosofía, como: los sentidos, la felicidad, los actos humanos y actos de hombre, religión y muchos más.
Primera mente debemos de saber y tener en claro la palabra AMOR- existen tantas definiciones de diferentes autores que nos tardaríamos en explicarlos uno por uno. Pero en sí hay algo que se relacionan entre todas y esto son los principios de: Eros y Ágape. Y estos son los conceptos que describen lo que es el amor para los occidentales. Por una parte Eros se refiere al amor humano, estético y extático (algo que está en éxtasis o que lo tiene con frecuencia). Y ágape se refiere a algo divino, perfecto, ético.
Viéndolo desde diferentes perspectivas uno de los más famosos filósofos se había centrado mucho en la idea del amor. Los griegos, al principio, se dieron cuenta que los temas de amor que discutían siempre se centraban en lo “erótico”, esto quiere decir que se fijaban más en lo estético y bello e intentaban siempre buscar algo divino o hermoso.

Amor platónico 
Para Platón el amor era algo que tiene analogía con respecto a la búsqueda de la satisfacción y que todos necesitamos. Pero concretamente nunca se ha sabido de alguien que explicara en sí la naturaleza del “eros”, hasta que descubrieron que en su escrito Banquete daba una serie de explicaciones acerca del mismo. En este se discuten y se ven diversos puntos de vista a cerca del amor, como por ejemplo el impulso sexual entre los heterosexuales y homosexuales, entre los humanos y los dioses. Y también toca el tema del amor carnal, el cual dice que es una noción maniática del alma que produce desasosiego, dolor y locura. Y al final concluye diciendo que es una imperfección del hombre.


El sentido del amor
Al ya más o menos saber lo que es el amor, después nos preguntamos qué ¿si el amor es un sentimiento como sabemos que si lo que sentimos en verdad es amor?
Según Platón hay dos fuentes de conocimiento que son: la razón y los sentidos. En la parte de los sentidos, Platón dice que nosotros antes de llegar al mundo físico, nosotros nos encontrábamos con un mundo con todas las ideas de las cosas que conocemos y vemos ahora. Este lugar se llama “Topus Uranus” y él explica que aquí es de donde tenemos en concepto e ideas de las cosas y es así como sabemos cómo distinguir una cosa de otra, aunque éstas sean muy parecidas. Es por esto que nosotros al tener un tipo de sentimiento sabemos rápidamente cuando se trata acerca del amor.




Diferentes amores
Otras de las preguntas que también nos hacemos es ¿y cómo sé distinguir los diferentes tipos de amor?
Existen tantas clases de amor, como: el fraternal, las amistosas, el caprichoso, relación ligera, el aprecio, la fantasía, las palabras, etc. que nunca hemos sabido como diferenciarlos los unos de los otros, y al final esto nos provocan varios problemas.

Pero en estos casos lo único en lo que uno debe confiar es en su razón y análisis. Pero al pensarlo bien, uno puede saber perfectamente de qué tipo de amor es el que siente, pero puede modificarlo y hacerse una idea errónea a su conveniencia. Y pienso que eso es lo que la mayoría de las persona hacen ante una situación, dándolo como una excusa defensiva del qué dirán acerca de lo que siento o ¿el estará bien lo que siento?




¿El amar es una acto humano o de hombre?
Como sabemos los actos humanos (son cuando la persona actúa de manera consciente y bajo libertad) en cambio el acto de hombre (es cuando uno actúa bajo el control de sus sentidos). y si se dice que el amor es un sentimiento en búsqueda de nuestra satisfacción y que es necesario. Entonces al amar nosotros actuamos bajo un acto de hombre. Pero razonándolo y utilizando la lógica, también nos podemos dar cuenta que hacemos actos de hombre al tener la libertad de poder escoger a quiénes amamos.















 “Pienso, luego existo” (Descartes)